jueves, 5 de marzo de 2009

Saturno a la vista

En los próximos días podremos disfrutar de unas buenas vistas de Saturno (a través de un telescopio, obviamente). Durantes estos días, el planeta de los anillos se acerca a la oposición, en un proceso que culminará el 8 de marzo. En este contexto, "oposición" significa "en la posición opuesta al Sol en el firmamento de la Tierra . Esta es una configuración que, en el caso de Saturno, se da casi todos los años, y que marcará su mayor aproximación a la Tierra en 2009.
Sin embargo, a medida que Saturno vaya apareciendo más grande en nuestros telescopios, sus anillos darán la impresión de ir desapareciendo. Esta ilusión se debe a que su inclinación con respecto a nuestro punto de vista va decreciendo. De hecho, el 4 de septiembre los anillos llegarán a estar de canto con respecto a nosotros, y por lo tanto serán casi invisibles.
Esta imagen se tomó el 28 de febrero con un telescopio de un metro en Pic Du Midi, un observatorio en la cima de una montaña en los Pirineos Franceses. Aunque los anillos están ya casi en su posición de canto, es posible apreciar interesantes detalles en las bandas de nubes que cubren a este gigante gaseoso. También se puede distingir la luna helada Tetis, justo en el borde inferior izquierdo de los anillos.

Fuente www.observatorio.info

domingo, 1 de marzo de 2009

El planeta Saturno y el cometa Lulin

Rastreando la constelación de Leo el 23 de febrero, el brillante planeta Saturno y el Cometa Lulin se encontraban ámbos cerca de la oposición — al lado opuesto del Sol en los cielos del planeta Tierra.
Además pasaron a tan sólo 2 grados el uno del otro creando un espectacular retrato celestial .
El Cometa Lulin estaba cerca de su máximo aproximamiento a la Tierra en ese momento, a una distancia de unos 61 millones de kilómetros, pero estaba orbitando en dirección opuesta.
Como resultado recorrió sorprendentemente rápido el fondo de estrellas.
Esta imagen fototelescópica captura a ámbos, el brillante Saturno y el verdoso Lulin, en el mismo campo en una escena no muy diferente a la vista desde unos prismáticos.
¿No reconoces al anillado Saturno ?
Los anillos están casi expuestos de canto desde nuestro punto de vista y el brillante planeta está sobre-expuesto para poder ensalzar los detalles del débil cometa.
Arriba a la derecha, Saturno está marcado por múltiples destellos de difracción creados por las hojas del diafragma en las lente fotográficas.

Tomado de www.observatorio.info

jueves, 26 de febrero de 2009

Marte en 3-D

Esta fotografía tridimensional del planeta Marte fue distribuida este jueves por la administracion estadounidense para el espacio, NASA, con la indicacion de que corresponde al "polo norte" del planeta rojo.

Los datos que permitieron elaborar esta imagen fueron obtenidos por el Mars Orbiter Laser Altimeter (MOLA).

Image Credit: NASA/JPL/GSFC

Kepler buscará planetas como la Tierra en 100.000 estrellas

El nuevo telescopio de la NASA, Kepler, observará durante tres años y medio incansablemente la misma región del cielo. Lo hará desde el espacio para no sufrir los inconvenientes del día y la noche terrestres. Su objetivo es buscar planetas rocosos fuera del Sistema Solar que sean similares en tamaño a la Tierra y que además estén en el entorno más idóneo para la vida alrededor de otras estrellas. El observatorio se concentrará en la región del Cisne, en la que buscará tierras alrededor de unas 100.000 estrellas.
En la zona habitable puede haber agua en estado líquido
Para el 5 de marzo está previsto el lanzamiento del Kepler, que se situará en una órbita bastante poco común, prácticamente la misma que la de la Tierra, a la que seguirá y de la que se separará progresivamente.
Desde que en 1995 el equipo suizo formado por Michel Mayor y Didier Queloz descubrieron el primer planeta fuera de nuestro Sistema Solar, convirtiendo en hecho lo que no eran hasta entonces sino hipótesis, se han detectado unos 340 cuerpos de este tipo. Sin embargo, la mayoría son tan grandes como Júpiter y además están en órbitas tan cercanas a la estrella que no podrían albergar vida tal y como la conocemos.
La misión del Kepler es distinta pero complementaria de la de otro satélite cazaplanetas que está en órbita desde hace dos años: el Corot del CNES y la ESA. De hecho, los equipos españoles que participan en esta misión analizarán también los datos de Kepler. Los dos satélites utilizan la técnica de tránsito, que consiste en medir si una estrella pierde temporalmente un poquito de luminosidad y luego la recupera. Esto puede indicar que un planeta se ha cruzado por delante del astro que orbita, haciendo un microeclipse.
Para confirmar que la variación de luz detectada por el fotómetro del telescopio corresponde a un tránsito es necesario confirmar que es periódica, lo que explica la duración de la misión Kepler. En tres años y medio se podrían observar hasta cuatro tránsitos con periodos de un año como el de la Tierra, y hasta tres tránsitos en un porcentaje significativo de planetas con periodos orbitales mayores.
Kepler se va a dedicar a observar lo mejor posible alrededor de 100.000 astros concretos buscando planetas que tengan un tamaño entre 0,8 y 2,2 veces el de la Tierra (asumiendo una densidad similar) y que orbiten su estrella en zonas templadas, donde puedan tener agua líquida en su superficie. La zona habitable en el Sistema Solar está aproximadamente entre Venus y Marte. Se caracteriza porque fuera de ella el agua se hiela permanentemente (como en Marte) o se evapora por las altas temperaturas (como en Mercurio). Además, también influyen el tamaño y la masa del planeta. Los planetas que tienen la mitad de masa de la terrestre no disponen de gravedad superficial suficiente para albergar una atmósfera en la que se desarrolle la vida. Y en los planetas con más de 10 veces la masa de la Tierra la gravedad es tan fuerte que no deja escapar los elementos más ligeros y abundantes, como el helio y el hidrógeno, por lo que se desarrollan como gigantes gaseosos como Júpiter.
"El censo planetario que puede hacer el Kepler será muy importante para averiguar la frecuencia de planetas como la Tierra en nuestra galaxia y planificar futuras misiones que directamente puedan caracterizar tales mundos alrededor de otras estrellas", explica Jon Morse, responsable de la división de Astrofísica de la NASA. El coste de la misión asciende a 470 millones de euros.

Tomado de www.elpais.com

Zona de observación del Kepler


martes, 24 de febrero de 2009

El cometa Lulin

Esta fotografía del cometa Lulin fue captada el 23 de febrero en los Estados Unidos y distribuida por la administracion estadounidense para el espacio, NASA






El cometa Lulin, oficialmente denominado C/2007 N3 Lulin, es un cometa pequeño y poco brillante, de 5ª magnitud como máximo, que orbita alrededor del Sol con un período desconocido.

Estudio del cometa
El cometa Lulin fue descubierto por el estudiante de Meteorología chino Quanzhi Ye, de Guangzhou y el astrónomo Chi Sheng Lin, del Lulin Sky Survey (LUSS) de la Universidad Nacional Central de Sun Yat-sen, el 11 de julio de 2007, con un telescopio de 16 pulgadas; presentaba en ese momento un brillo de magnitud +18,9. Chi Sheng realizó tres fotografías en la noche del 11 de julio desde el telescopio de 0,41 metros de diámetro Ritchey Chrétien del Lulin Observatory de Nantou, Taiwán, situado a 2.862 msnm descubriendo Quanzhi Ye un objeto que se desplazaba sobre el fondo de estrellas. Fue bautizado como Lulin por el observatorio donde trabajaba Chi Sheng. Identificado inicialmente como asteroide, observaciones de seguimiento posteriores realizadas por el Table Mountain Observatory (California, EU) el día 17 de julio siguiente lo identificaron como cometa al observar una coma de 2 a 3 segundos de arco. La cola presenta un color verdoso debido a la presencia de cianógeno y carbono diatómico. El 4 de febrero de 2009 perdió parte de la cola debido probablemente a disturbios magnéticos o perturbaciones en el viento solar. En esa fecha mostraba un brillo de 8ª magnitud.

Origen
Se supone que los cometas tienen dos orígenes diferenciados en nuestro Sistema Solar, el Cinturón de Kuiper, un disco plano helado de escombros estelares, situado a unos 50 unidades astronómicas (UA), y la Nube de Oort, una esfera de cuerpos cometarios, cuyo borde interno está situado a unas 50.000 UA. Los cometas de ciclo corto, con una órbita que toma un tiempo inferior a 200 años, proceden, por lo general, del cinturón de Kuiper; mientras que los de ciclo largo, como el Hale-Bopp, cuya órbita toma un tiempo de miles de años, parece que proceden de la nube de Oort.

Órbita
Su órbita es aún desconocida en buena medida. Parece seguir una trayectoria hiperbólica, con una inclinación de 178,4 grados, es prácticamente paralela al plano de la eclíptica, en sentido contrario al de los planetas. Su perihelio se produjo el 10 de enero de 2009. Es probable que este sea su primer y último paso cerca de la Tierra, siendo su máxima aproximación el día 24 de febrero de 2009, cuando pasará a unos 0,41 UA (poco más de 61 millones de kilómetros) y podrá ser observado en Leo con un brillo máximo de 5ª magnitud.

Visto desde la Tierra
A inicios de febrero se observa situado entre las “pinzas” de Escorpio, junto a la estrella Beta Scorpii, en dirección a la constelación de Libra. Hacia el día 6 de febrero su brillo es de 8ª magnitud, desplazándose a una velocidad de 1 grado por día. Entre los días 11 y 12 pasa por la constelación de Virgo, junto a Lambda Virginis, desplazándose 2 grados por día. El día 15 de febrero empieza a ser visible, siendo de 6ª magnitud su brillo. El día 16 está a 3 grados de la estrella Spica. Máxima proximidad a la Tierra y máximo brillo (5ª magnitud) el día 24 de febrero. Se encuentra en Leo, cerca de Saturno, desplazándose 3 grados por día. Después comienza a alejarse de nuestro planeta. El 28 de febrero está en las proximidades de Regulus Leonis, continuando en días sucesivos hacia Cáncer y Geminis.

Estructura y composición
El color verdoso de su cola parece indicar que esté compuesto de cianógenos y carbono diatómico. Al entrar en el interior del Sistema Solar, y aproximarse al perihelio, el Sol calienta su superficie, causando la sublimación de su materia, y pasando directamente del estado sólido al gaseoso, emitiendo una gran cantidad de gas volátil desde su superficie




Las dos colas del Cometa Lulin (actualizacion de febrero 25)


Hoy se debe salir fuera en la noche y observa el Cometa Lulin.
Desde un lugar oscuro, solo se necesitará un buen mapa estelar y una admirable perseverancia, aunque unos prismáticos de gran abertura ayudarán.
Ayer, el Cometa Lulin hizo su máximo acercamiento a la Tierra, con lo que el cometa permanecerá cerca de su máximo brillo en los próximos días.
El cometa está actualmente a casi 180 grados alrededor del Sol y visible durante casi toda la noche, pero parecerá moverse en el cielo casi 10 lunas llenas por noche.
Retratado arriba, el Cometa Lulin fue capturado en esta espectacular forma hace dos noches, desde Nuevo México, en EEUU.
El coma central del cometa aparece bastante verde, un color que normalmente indica cianógeno resplandeciente y gases moleculares de carbono .
También vemos muy bien al fondo algunas estrellas brillantes y una lejana galaxia espiral .
La polvorienta cola amarilla, reflejando la luz solar, es visible extendiéndose hacia el rastro izquierdo del coma por detrás del cometa, mientras que la granulada, resplandeciente y azulada cola ionizada se ve a la derecha del coma, apuntando al otro lado del Sol.
En las últimas semanas, desde puntos estratégicos de la Tierra, estas dos colas aparecían apuntar a lados opuestos .
Se espera que el Cometa Lulin se vaya desvaneciendo durante las próximas semanas.

Tomado de www.observatorio.info

lunes, 23 de febrero de 2009

OCO: el vigilante espacial del cambio climático

Recreación artística de la nave OCO en órbita alrededor de la Tierra. NASA

La administración pàra el espacio de los Estados Unidos, NASA, se apresta a lanzar la primera misión que medirá los niveles de CO2, con una nave cuyo diseño y construcción han supuesto una inversión de 210 millones de euros, para realizar observaciones que servirán para orientar las políticas contra el calentamiento
Lejos han quedado los tiempos en que el Gobierno norteamericano negaba la existencia del cambio climático y la administración de la NASA censuraba los informes de James Hansen, director del Instituto Goddard que tiene la agencia espacial en Nueva York y uno de los mayores expertos en el campo de las ciencias atmosféricas. El cambio climático existe y está provocado por el hombre. El último informe del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC), presentado en noviembre de 2007, no dejaba lugar para la duda.
Ahora la agencia espacial norteamericana no niega la evidencia científica y quiere poner su enorme potencial tecnológico para mejorar el conocimiento acerca del calentamiento global. Prueba de ello es el satélite OCO (Observatorio del Carbono en Órbita) que lanzará en la madrugada del martes desde la base aérea de Vandenberg en California (EEUU), si no hay inconvenientes técnicos o meteorológicos. Este nuevo proyecto, cuya inversión total ha sido de más de 210 millones de euros, será la primera plataforma espacial que permita medir las concentraciones de CO2 -el principal gas de efecto invernadero responsable del cambio climático- en la atmósfera terrestre.
Según los cálculos científicos cerca del 60% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) provocadas por el hombre son absorbidas a partes iguales por los océanos y por los ecosistemas terrestres y los suelos. El resto permanece en la atmósfera aumentando la cantidad total de este gas y contribuyendo con ello al calentamiento global.
«El problema que tenemos para medir las concentraciones de CO2 es que es realmente difícil señalar dónde se encuentran los sumideros de este gas», asegura Anna Michalak, miembro del equipo científico del OCO. El nuevo observatorio de la NASA tiene precisamente el objetivo de identificar los sumideros o puntos de absorción y las principales fuentes emisoras.
El dióxido de carbono es uno de los componentes fundamentales de la atmósfera terrestre y por ello un pequeño cambio en el ciclo natural de emisión y absorción puede alterar gravemente el clima del planeta. El hombre es responsable de un 2% de su producción total, pero ese pequeño porcentaje ha situado las medidas de este gas en su nivel más alto del último millón de años. «Tenemos que poder diferenciar entre diferencias de concentración muy pequeñas», afirma el investigador principal del proyecto, David Crisp.
Por ese motivo el nuevo satélite, que tiene el inusual y pequeño tamaño de una cabina de teléfono, está equipado con tres equipos de medición llamados espectrofotómetros, dos para medir el CO2 y uno para el oxígeno molecular, que sirve como control porque permanece constante en la atmósfera. Según las previsiones de los científicos, completará una vuelta cada 99 minutos y pasará por el mismo lugar cada 16 días. Además, posee un telescopio con una potente cámara dos veces más eficiente que la que porta el Hubble.
Este observatorio espacial ayudará a mejorar el conocimiento que se tiene en la actualidad del ciclo del carbono, algo fundamental para ayudar a los responsables políticos a tomar las decisiones adecuadas para nuestro clima en cada momento. O lo que es lo mismo, para mantener nuestra calidad de vida, si aún es posible.

Fuente http://www.elmundo.es/


Tras un lanzamiento exitoso sobrevino el fracaso
El módulo que transportaba un satélite para detectar las emisiones terrestres de dióxido de carbono, responsable del efecto invernadero, no se separó del cohete que lo impulsaba y cayó este martes cerca de la Antártida, haciendo fracasar una misión de 278 millones de dólares.
Antes de esta decepción en la investigación científica sobre el clima, el satélite había sido lanzado con éxito desde la base Vandenberg de la Fuerza Aérea, en California, a las 01H55 a bordo de un cohete Taurus XL, según imágenes transmitidas por la agencia espacial estadounidense (NASA).
No obstante, tras "varios minutos en vuelo, los directores del lanzamiento declararon una contingencia cuando los propulsores fallaron en separarse adecuadamente" del módulo satelital, señaló la NASA en un comunicado.
"El vehículo no tuvo suficiente impulso para alcanzar la órbita y cayó en el océano cerca del continente antártico", dijo en conferencia de prensa John Brunschwyler, encargado del programa del cohete Taurus -fabricado por la firma Orbital Sciences Corp- que transportaba el satélite.
"Todos en el equipo estamos decepcionados a un nivel muy personal, estamos muy disgustados con los resultados", añadió.
Era la primera vez que la NASA utilizaba un cohete Taurus para poner uno de sus satélites en órbita, pero Brunschwyler insistió en que el sistema había tenido un registro casi perfecto de 56 vuelos previos sin que se detectara ningún problema.
"El lanzamiento no tuvo complicaciones", dijo a la AFP el portavoz del Jet Propulsion Laboratory de la NASA en Pasadena (California), Alan Buis. "El ascenso estaba bastante avanzado", a la altura del Océano Pacífico, cuando se declaró la "contingencia", dijo Buis.
El satélite, bautizado Observatorio Orbital de Carbono (OCO, por sus siglas en inglés) tenía como misión hacer un mapeo completo de las emisiones terrestres, tanto de origen humano como natural, de dióxido de carbono (CO2), el principal gas de efecto invernadero vinculado al calentamiento global.
El costo de la misión era de 278 millones de dólares.
Los datos obtenidos por el satélite OCO ayudarían a los científicos a proyectar con mayor exactitud los aumentos de emisiones de CO2 en la atmósfera, para facilitar predicciones más precisas sobre el cambio climático.
El director de vuelos de la NASA Chuck Dovale informó que se creará un equipo para determinar la causa probable del fracaso, al que calificó como "una enorme decepción" para la comunidad científica.
Michael Freilich, director de la división científica de la NASA, señaló que no es posible prever cuánto tiempo le tomará a la agencia espacial desarrollar un reemplazo del OCO, cuya construcción se prolongó durante ocho años.
Era la primera nave de la NASA dedicada a estudiar el dióxido de carbono, pero no la primera en órbita: el 23 de enero Japón lanzó un satélite dedicado a la detección de emisiones de gases de efecto invernadero.
La misión japonesa ayudará a los científicos a medir la densidad del CO2 y del metano de casi toda la superficie terrestre.
Tomado de www.hotmail.com

Tras el Hubble ahora viene el Herschel


Un espejo de 3,5 metros de diámetro, bastante más que el Hubble, y una capacidad para observar en todo el espectro infrarrojo, donde no llega la visión humana, convertirán al observatorio espacial Herschel en la herramienta más precisa de la historia dedicada a escrutar las regiones más frías y lejanas del Universo.
Este prodigio de la tecnología europea, resultado de 20 años de trabajo, ya ha comenzado los preparativos para el lanzamiento, previsto para el 16 de abril.
"Lo que descubriremos cambiará nuestra visión de muchos procesos que intervienen en la evolución del Universo", se muestra convencido José Cernicharo, investigador del Instituto de Estructura de la Materia del CSIC (Madrid) y uno de los jefes científicos de la misión.
El nuevo satélite de la Agencia Europea del Espacio (ESA) es un cilindro metálico de 7,5 metros de alto y 3,3 toneladas de peso que carga en su interior varios elementos de última generación. Lo más espectacular es el espejo de observación, el mayor jamás puesto en órbita, constituido por una pieza de cerámica muy ligera y resistente.
Los restantes instrumentos del satélite se servirán del gran ojo para analizar el cosmos.Debajo del espejo se sitúa el elemento de mayor tamaño, el criostato, un bidón termal con 2.000 litros de helio líquido que garantizarán el frío extremo necesario para trabajar.
Por ejemplo, el telescopio operará en un ambiente con temperaturas inferiores a --200°, pero el objetivo es llegar a --270°, cerca del cero absoluto. Dentro del criostato, protegidos del calor exterior, se encuentran sumergidos los tres grandes elementos científicos de la misión, llamados HIFI, PACS y Spire, que se dedicarán a descifrar los datos recibidos por el espejo.
Los instrumentos requieren temperaturas tan gélidas porque las galaxias que se quieren captar son extremadamente frías.
SOLO PARA OTROS OJOS
"Lo que hace único al Herschel es la ventana del espectro electromagnético que puede explorar", prosigue el investigador del CSIC. Mientras que el Hubble está preparado para observar la misma luz que detectan nuestros ojos --el espectro óptico--, el Herschel trabajará en un dominio que incluye todo el infrarrojo lejano y longitudes de onda submilimétricas.
"Ello le permitirá observar el Universo más frío, en particular las zonas de nacimiento de estrellas y objetos formados poco después del Big Bang. Esa ventana está cerrada a los telescopios terrestres porque nuestra atmósfera actúa como un muro que no deja pasar ningún fotón".
Además de Cernicharo, la participación española en el Herschel incluye también a otros investigadores del Instituto de Estructura de la Materia del CSIC, como Jesús Martín-Pintado, así como del Instituto de Astrofísica de Canarias y el Observatorio Astronómico Nacional. Entre las empresas están Alcatel Espacio, Crisa, CASA, Sener, GMV y Rymsa.
El Herschel nos ayudará a entender mejor cómo se formaron y evolucionaron las galaxias en el universo primigenio y, en general, los procesos que dan lugar a estrellas y cometas. "¿Fueron las primeras galaxias como las que vemos ahora?, ¿las estrellas se forman primero y luego se juntan para formar galaxias o es al revés?", son algunas de las cuestiones que la ESA espera responder.
Las observaciones, además, incluirán objetivos más cercanos, como cometas, planetas y satélites. Nadie duda ya de que el astrónomo alemán William Herschel (1738-1822), descubridor de Urano y de los rayos infrarrojos, entre otros méritos científicos, estaría orgulloso de comprobar que una de las joyas de la astronomía europea lleva su apellido.

Tomado de http://www.elperiodico.com/