miércoles, 2 de julio de 2008

La corona solar

Esta fantástica fotografía del Sol data de febrero de 1968 y fue captada durante un eclipse.

En torno al Sol se revela la brillante corona solar, visible para los observadores en tierra durante la totalidad del eclipse, en una combinación de imágenes puede ayudar a conectar los eventos explosivos y las características de la superficie del Sol con la corona solar y eólica.

martes, 1 de julio de 2008

Rastros tras la explosión de una estrella en la Vía Lactea

Briznas como estas son todo lo que queda visible de una estrella de la Vía Láctea que, hace unos 7.500 años explotó en una supernova dejando la Nebulosa del Velo, también conocida como Cygnus Loop.

Entonces, la nube en expansión era casi tan brillante como una Luna creciente, permaneciendo visible durante semanas para la gente que vivió en los albores de la historia reciente. Hoy, el resultante remanente de supernova se ha desvanecido y ahora es visible sólo a través de un pequeño telescopio que apunte directamente hacia la constelación del Cisne.

El remanente de la Nebulosa del Velo es físicamente enorme, sin embargo, y aunque yace a unos 1.400 años luz de distancia, cubre más de cinco veces el tamaño aparente de la luna Llena. En las imagenes donde sale completamente la Nebulosa del Velo, se puede identificar el Triángulo de Pickering en la imagen de arriba, nombrada así por un famoso astrónomo y su forma aproximada a una brizna.

La imagen superior es una mosaico captado por el telescopio de 4 metros Mayall en el Observatorio Nacional de Kitt Peak localizado en Arizona, EEUU.

Créditos & Copyright: T. Rector (U. Alaska Anchorage), H. Schweiker, WIYN, NOAO, AURA, NSF
Tomado de www.elonservatorio.info

lunes, 30 de junio de 2008

Al recordar la catástrofe de Tunguska, se despierta el temor por el Apofis

Interpretación artística de lo que podría ser la colisión, contra la Tierra, de un asteroide o cometa

Al cumplirse un siglo del ingreso de un asteroide o cometa de 60 metros de diámetro en una remota región de la Siberia rusa, sobre el río Tunguska, nuevos temores sacuden al mundo por la presencia, en 2029, en la cercanías de la Tierra de un asteroide, el Apofis, de 350 metros de diámetro.

El suceso de 1908 desprendió sobre nuestro planeta una energía explosiva equivalente a una bomba de hidrógeno de 12 megatones, 1.000 veces la potencia de la bomba que destruyó Hiroshima, decenas de kilómetros cuadrados de bosque quedaron arrasados y la explosión se oyó a 800 kilómetros de distancia.

El Apofis, en 21 años, se aproximará a la Tierra a unos 36.000 kilómetros de altura y podría cambiar su trayectoria haciendo que en su siguiente aproximación en 2036, colisione con el planeta, produciendo un efecto superior al de 40.000 bombas atómicas y formando un desierto del tamaño de Francia.

Un proyecto preve instalar sobre el asteroide un transmisor para conocer con precisión su órbita, pero hasta el momento no existe nave alguna capaz de llegar hasta él. Se ha convocado un concurso internacional para diseñar una misión que nos acerque al asteroide a fin de seguir su pista.

La duda es desviar su trayectoria hasta ponerlo en una órbita segura para la Tierra o sencillamente destruirlo, lo que podría crear una dañina lluvia de asteroides más pequeños que saldrían disparados hacia el planeta como misiles sin desviar significativamente la ruta del Apofis.



Posible trayectoria de colisión del Apofis

Buscando un sitio para posarse en Marte

Arcilla antiquísima y roca volcánica dominan en esta ubicación del planeta Marte, uno de los seis sitio escogidos para que en 2010 se pose el Mars Science Laboratory (MSL), al oeste de la fosa Nili, según lo ha captado la sonda Mars Reconnaissance Orbiter.

El verde y azul indican matices de minerales ricos de hierro y magnesio, mientras que los materiales rojizo indican magnesio, hierro y arcillas, posiblemente formados por el agua que cambió la roca volcánica.

Los científicos de la Mars Science Laboratory han reducido a seis los sitios posibles para que se asiente el MSL, cuyo lanzamiento está previsto para el otoño de 2009, llegando a Marte al año siguiente, cuando la sonda Fénix ya se haya apagado.

sábado, 28 de junio de 2008

Agujeros negros en la Galaxia M81

Esta impresionante composición en color muestra la galaxia M81 a lo largo del espectro electromagnético y combina los datos de rayos X (azul) del Observatorio Chandra, datos de infrarrojo (rosa) del Telescopio Espacial Spitzer, y una imagen en ultravioleta (púrpura) del satélite GALEX, con una en luz visible (verde) del Hubble.

El recuadro remarca en rayos X alguno de los agujeros negros de M81, incluyendo agujeros negros en sistemas binarios de estrellas con alrededor de 10 veces la masa del Sol, así como el central y supermasivo agujero negro de más de 70 millones de masas solares.

Comparando los modelos por ordenador de la energía irradiada por el gigante agujero negro con los datos de múltiples longitudes de onda sugiere que alimentar a ese monstruo es relativamente simple, la energía y la radiación se generan como materia en los remolinos interiores formando discos de acreción.

De hecho, el proceso parece ser de otra manera, como que el proceso de acreción alimenta los agujeros negros masivos de M81, aún cuando el agujero negro central es millones de veces más masivo.

M81 como tal tiene como unos 70.000 años luz de diámetro y está a tan sólo 12 millones de años luz de distancia en la septentrional constelación de la Osa Mayor.

Créditos: X-ray: NASA/CXC/Wisconsin/D.Pooley & CfA/A.Zezas;Optical: NASA/ESA/CfA/A.Zezas;UV: NASA/JPL-Caltech/CfA/J.Huchra et al.;IR: NASA/JPL-Caltech/CfA
Tomado de www.elobservatorio.info

Meteoro sobre Australia

Un fin de semana de escapada en la Australia central puede proporcionar a los astrofotógrafos unas increíbles vistas del cielo. En este ejemplo tomado en marzo de 2006, el centro de nuestra Vía Láctea se eleva por encima del horizonte de la Tierra y una gran formación de arenisca llamada Uluru, o también conocida como Ayers Rock.

Después de preparar dos cámaras para capturar automáticamente esta escena celestial en varias series de exposiciones, una de gran angular y otra a través de una lente telescópica, el fotógrafo Joseph Brimacombe se volvió para preparar el otro equipo.

Para sorpresa suya, el suelo a su alrededor de iluminó de repente con un flash brillante de un bólido. Para su disfrute, ámbas cámaras capturaron el brillante rastro del meteoro.
Detallado en la vista del teleobjetivo (recuadro), el rastro del bólido brilla a través de bancos de nubes, justo a la izquierda de Ayers Rock.

Créditos & Copyright: Joseph brimacombe
Tomado de www.elobservatorio.info

jueves, 26 de junio de 2008

Científicos atónitos por la "tierra" de Marte


Imagen del brazo de la sonda Fénix recogiendo material del suelo de Marte. En la parte superior derecha, en rojo, una muestra de suelo marciano facilitada por la NASA.
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Los científicos que trabajan en el análisis de las muestras recogidas por la sonda Fénix en Marte han asegurado que los primeros resultados muestran una presencia de alcalina mayor de la esperada. "Básicamente hemos encontrado lo que parecen ser los requisitos, los nutrientes, para que pueda albergar vida, pasada, presente o futura", ha asegurado Sam Kounaves, el responsable del equipo de investigadores de la agencia espacial estadounidense.

"Es el tipo de suelo que tienes en el jardín. Es posible que crezcan espárragos en él realmente bien... es muy excitante para nosotros", ha añadido el científico que se ha mostrado "atónito" por los resultados de los análisis.

Sin embargo, no quieren adelantarse y se muestran prudentes y se limitan a decir que "es un suelo en el que no hay nada tóxico".

La sonda, que estudiará durante al menos tres meses la hidrogeología del planeta rojo en altas latitudes, llegó a Marte hace un mes.