lunes, 5 de mayo de 2008

Júpiter y sus anillos

Los anillos de Júpiter's constan de bandas muy dispersas las partículas de polvo generado por el impacto de los desechos espaciales en el planeta, provenientes las pequeñas lunas interiores, Adrastea, Metis, AMALTEA y Thebe.

Este polvo se organiza en un anillo principal, un halo interno, y dos más tenues y distantes anillos.

Los anillos están en gran parte delimitada por las órbitas de estos cuatro lunas. Sin embargo, un leve aparición hacia el exterior de polvo (no se muestran aquí) se extiende más allá de la órbita de Thebe.

Crédito: NASA

Eclipse de Sol con Júpiter

Un eclipse de sol de Júpiter, tal como se ven desde la sonda Galileo, revela los anillos del planeta.

Pequeñas partículas de polvo alto en la atmósfera de Júpiter, así como las partículas de polvo que componen los anillos, se puede ver reflejado por la luz solar.

Crédito: NASA, JPL, Galileo Project, (NOAO), J. Burns (Cornell)

domingo, 4 de mayo de 2008

Tormenta en Saturno


Esta es una imagen enviada por la sonda Cassini
En la tierra, un huracán puede perdurar semanas, mientras que la Gran Mancha Roja de Júpiter ha existido por lo menos durante 150 años .
En Saturno, un sistema tormentoso ha fijado un nuevo récord de duración, perfectamente distinguible desde hace más de tres meses.
Primeramente, a fines de noviembre pasado, se detectaron señales eléctricas y en esta imagen, captada a principios de marzo, la tormenta tiene aproximadamente la anchura del planeta Tierra. Los científicos planetarios tienen la hipótesis de que las tormentas se forman en las capas nubosas más altas de Saturno.
En la toma fotográfica se muestran en forma exagerada los colores y combinando la luz violeta y verde con una luz que, de ser normal, sería intensamente roja para el ojo humano. Se puede ver en la parte superior derecha unas sombras pertenecientes al sistema de anillos de Saturno .
Se puede ver a la pequeña luna de Saturno Jano justo debajo de la sombra del anillo.

La Vía Láctea vista desde el Asia

Esta gráfica ha sido captada usando como marco el estrato volcánico de la cúpula nevada del monte Damavand, de 5.670 metros, ubicado en el sector que bordea al Mar Caspio.

Es una vista panorámica del arco de la Galaxia Vía Láctea que alberga a nuestra planeta,

Cerca del centro del panorama, realizado en las horas previas al alba del 14 de abril, las brillantes estrellas Deneb y Altair yacen cerca de la curva de la Vía Láctea.

Más a la derecha, el brillante Júpiter domina el cielo cerca de estrellas, nebulosas y nubes de polvo oscuras hacia el abultado centro galáctico .

El resplandor del horizonte en el borde derecho, debajo de la brillante y amarillenta gigante estrella Antares, corresponde a la ciudad de Damavand, nombrada por el pico montañoso bajo el cual se asienta.

(Fuente: www.elobservatorio.info)

viernes, 2 de mayo de 2008

Descubren nuevo tipo de estrella en la Osa Mayor


Científicos estadounidenses confirmaron hoy la existencia de un nuevo tipo de estrella en la constelación de Osa Mayor, a unos 600 años luz de la Tierra.
En un informe publicado en la revista Astrophysical Journal Letters, los astrónomos de la Universidad de Texas Michael Montgomery y Kurtis Williams señalaron que la existencia de ese cuerpo fue confirmado mediante el telescopio Otto Struve en el Observatorio McDonald de esa universidad.
La nueva estrella ha sido llamada "enana blanca de carbono pulsante" y es la primera de la nueva clase de enanas blancas descubierta en los últimos 25 años.
Debido a que la mayoría de las estrellas, incluyendo nuestro Sol, mueren como enanas blancas, el estudio de las pulsaciones (destellos de luz) de estos nuevos cuerpos permitirá a los astrónomos calcular su lapso de vida y determinar su estructura.
En general, las enanas blancas son restos de una estrella similar al Sol que han agotado todo su combustible nuclear y son extremadamente densas.
Hace un año astrónomos de la Universidad de Arizona descubrieron un tercer tipo de estrellas que han perdido su cubierta de hidrógeno o de helio y se les denominó "enanas blancas de carbono candente".
Aún cuando todavía no han logrado comprobarlo, los científicos creen que estas serían las enanas blancas más grandes del universo.
Tras el anuncio, Montgomery decidió verificar su existencia a través de las pulsaciones, de la misma forma en que las ondas sísmicas muestran lo que ocurre en el interior de la Tierra.
Tras sistemáticas observaciones, la primera estrella enana blanca de carbono pulsante, identificada como SDSS J142625.71+575218.3, fue descubierta en la constelación de Osa Mayor, señaló el informe.
"El descubrimiento de que una de estas estrellas esté arrojando pulsaciones es notablemente importante", manifestó Michael Briley, astrónomo de la Fundación Nacional de las Ciencias.
"Esto nos permitirá estudiar el interior de la enana blanca, lo que nos ayudará a resolver el misterio sobre el origen de las de carbono y determinar qué ocurre con su hidrógeno y helio", añadió.

Nebulosa NGC 8188

Las oscuras formas con brillantes bordes volando a sus anchas a través de la polvorienta NGC 6188 tienen un tamaño 10 años luz.
La nebulosa de emisión se encuentra cerca del borde de una oscura y gran nube molecular en la septentrional constelación de Ara, a unos 4000 años luz de distancia.
Formada en dicha región hace apenas unos pocos millones de años, las jóvenes y masivas estrellas de Ara OB1 esculpen formas fantásticas y dan energía al resplandor nebular con vientos estelares e intensas radiaciones ultravioletas.
La reciente formación estelar como tal fue probablemente desencandenada por vientos y explosiones una supernova, de la generación previa de estrellas masivas, que barrieron y comprimieron el gas molecular.
Una paleta en falso color del Hubble fue la que se usó para crear esta impresionante imagen de gran angular para mostrar las emisiones de los átomos de azufre, hidrógeno y oxígeno en tonalidades roja, verde y azul respectivamente.
A la distancia estimada de NGC 6188, la imagen abarca unos 300 años luz.

(Fuente: www.observatorio.info)

jueves, 1 de mayo de 2008

Omega Centauri


El cúmulo globular de estrellas conocido como Omega Centauri se encuentra a unos 15.000 años-luz de distancia y tiene un diametro aproximado de 150 años-luz, cuenta con unos diez millones de estrellas, siendo así el mayor de los aproximadamente 200 cúmulos globulares que orbitan en el halo de nuestra Vía Láctea.

Esta curiosa fotografía coloreada combina los tonos azulados de la luz visible del cúmulo con los imágenes infrarrojas tomadas desde el Telescopio Espacial Spitzer. Los datos del Spitzer incluyen dos bandas infrarrojas distintas, una representada en rojo y la otra en verde. Ambas bandas recogen la radiación de las estrellas gigantes de baja temperatura de este cúmulo. Al combinar el rojo y el verde, obtenemos amarillo. Por lo tanto, los puntos amarillos de esta imagen muestran la posición de las estrellas gigantes.
Algunos de los puntos rojos que se observan son galaxias completas situadas a una distancia inmensa, pero otros pertenecen al cúmulo corresponden a ciertas estrellas gigantes frías. También conocidas como gigantes rojas, estas estrellas representan un estadio en el ciclo vital de las estrellas al que nuestro propio Sol llegará en unos cinco mil millones de años. Las partículas de polvo que se forman en las atmósferas de las gigantes rojas tienen un papel principal en la formación subsecuente de otras estrellas y planetas .